Sobre la evolución de las especies.

El otro día mi amiga E* decía que estamos en esa edad crítica en la que comienzas a darte cuenta de quien se cuida y quién no
Esto así, en genérico. En la adolescencia, la que es mona, es muy mona y normalmente va acompañado de un crecimiento armónico. Cara, piernas, tetas y culo crecen por igual lo que da lugar a una “tía buena”. También pueden darse casos de crecimiento no armónico que dan lugar a “tías buenas”. Son esos casos en los que sólo crecen las tetas. Esas, son las que triunfan durante esos años siguiendo una ecuación muy simple: el desarrollo coordinado del cuerpo da lugar a un desarrollo adecuado de la autoestima que se refuerza por los comentarios positivos de tu exterior.

Lo normal es que el crecimiento no sea coordinado. Un día te crece las caderas, al siguiente la miopía y poco a poco ese pelo bien domado al que sólo había que pasarle el cepillo y brillaba, comienza a adquirir una trayectoria curvilínea, pero no tipo Pantene sino tipo c**o. Ante semejante panorama, que se puede acompañar de acné, normal que el autoestima no se desarrolle. De esa guisa, te vas tú de tu casa a la universidad y tu cuerpo decide estabilizarse y la autoestima empieza a crecer y también tú gusto personal. Descubres las lentillas, el acondicionador, la espuma, las pinzas de depilar, el rímel y tu talle, descubres donde TIENES EL talle, no donde DEBERÍAS tenerlo.

Eso es lo que nos pasó a mis amigas y mí. No es que fuéramos feas adolescentes, es que estábamos por descubrir(nos). Esta evolución natural de la especie, crees que le pasa a todo el mundo, pero no. Normalmente la “tía buena” adolescente pasados los 25 o ya no es TAN tia buena o no lo es en absoluto. Y ahí es donde llega la teoría de mi E* y su amigo Javi. Durante un tiempo la naturaleza puede jugar a tu favor, pero desde luego si no la conduces en una dirección, entra en juego el libre albedrío y…
Bajo el paraguas de esta teoría salimos a pasear el cuerpo hace unos días y al pasear nuestros cuerpos nos encontramos con otros que hacía tiempo no veíamos y que corroboraban la teoría del cuidado. Calvicie (esto es hormonal, y se perdona), chicos que eran guapos y ahora barriga y chicas que eran estupendas y siguen siendo estúpidamente estupendas. Lo peor de todo es que todo el mundo se da cuenta de su estupidez pero ellas están en la inopia y te miran por encima del hombro con sus rostros naranjas brillando en la oscuridad de la discoteca. Hasta que te encuentras con la estupenda pasada. Y yo me la encontré. Allá por el año 2002, en mi cuidad era muy famosa, una rubia conocida por todos por su afición a no llevar bragas y a llevarse a los chicos al rincón oscuro de la discoteca cutre más de moda en aquellos años. Triunfaba más que los Chichos. Pero Marianne Faithfull y Anita Pallenberg, sólo hay dos por lo que no siempre la que tuvo retuvo y esta no tenía nada, de nada. Había sufrido un caso de GemmaWarditis combinado con dejadez crónica absoluta. Y me quede patidifusa. Esta chica no parecía ni su sombra y aún así la reconocí y eso que yo ni tenía amistad con ella ni nada de nada. Lo cual me dio que pensar porque ese día me encontré con un clon de ex novio al que no supe identificar.

Yo una vez tuve un novio. Yo una vez tuve un novio al que más o menos quería. Yo una vez tuve un novio que antes de ser mi novio lo detectaba en un radio de un kilometro a la redonda. Yo una vez tuve un novio que me dejó por otra y no me lo dijo. Cuando te dejan por otra pueden pasar dos cosas. Que sea más guapa o que sea más fea que tú. Si es más guapa que tu, mal porque el cretino en cuestión es un superficial que antepone la belleza a un gran cerebro. Y si es más fea que tú, también mal porque mira que será tonto que te deja por un trol. Pero el que te dejen por un trol te hace cuestionarte tu calidad humana. A mí me dejaron por un maniquí de Coronel Tapioca y no digo más. El caso es, que antes de encontrarme con esa rubia que hacía diez años no veía y jamás pasé del “¡hola!” con ella, me encontré con un clon del pájaro en cuestión porque era un chico clavadito pero no sabía si era o no era él. Ni yo, ni los que me acompañaban que también lo conocían. Años antes lo distinguía hasta pintado de verde y de repente me había olvidado de sus rasgos. No sabía si era, no era o simplemente se le parecía.

Supongo que el cuerpo evoluciona a bien o mal en función de lo que le ayudes y al cerebro le pasa exactamente lo mismo, con el tiempo olvida para que sigamos adelante.
A quien le interese le diré que no era, pero que como diría mi amiga Maca yo en niña estoy mucho mejor que él en niño con el paso de los años y a pesar de que sólo era un clon.
Editorial de 2004 de Vogue USA por Steven Meisel.

12 comentarios:

Ana dijo...

Con esto de tener tan mala retentiva para las caras y los nombres, más de una vez he ido con mi hermana o alguna amiga y tras ver a un tío le he tenido que preguntar: "¿A ese de qué le conozco yo?" y responderme "¿No le conoces? ¡Si te liaste con él!" y yo: "Acabáaaaaramos!! ahora sí me acuerdo!!" jajaja!!

Buah! Y ahora que me acuerdo... Hace unos días me encontré en el Mercadona a un tío del que estuve profundamente (y platónicamente) enamorada muchísimo tiempo... ¡¡¡Y PARECÍA UNA ORCA!!!

El primer pensamiento que se me pasó por la cabeza fue: "Menos mal que no le tiré los tejos" jajaja!!

Wed* dijo...

Oye, y el gusto que da eso????? encontrarte con un viejo amor y que este fatal... jajaja. (Soy malisima, malisisima persona)

Sílvia dijo...

ohhh si¡¡¡ encontrarse con un ex calvo y barrigón mola¡¡¡

Ana dijo...

Calvo, barrigón y fofo perdío... qué ajjjjjjjjco que daba el pobre eh??

Pero me sentí taaaan bien cuando me reflejé en un cristal y me vi taaaan divina!!

Leonor de Parma dijo...

Querida, como me ha gustado leerte!!

Son dudas y planteamientos que la vida va resolviendo.

Yo nunca he sido una tia buena, más normal y corriente no he podido ser.
Y a Dior gracias, asi sigo.

Sucede que las exhuberancias son gratuitas,pero con fecha de caducidad.
Veo ahora a las tias buenas de mi época y las clasifico en dos tipos:
1.las que se empeñan en seguir siendo las buenorras.Que se mantienen como pueden, pero el resultado es patético.
2.Las que pensaban que como la naturaleza las cuidaría siempre, no era necesario ningún cuidado adicional.
Y lo mismo digo para el género masculino.


Mi consejo desde la perspectiva de mis 46 años,muy bien llevados, por cierto, es:
empezar a cuidarse cuanto antes,de forma equilibrada y placentera, adaptando los cuidados a las circunstancias de cada momento.
Y la vida, que no es tonta..., te recompensará con creces.

He dicho.

Wed* dijo...

Leonor, la natura, es la natura y hay que ayudarla. No es cuestion de bisturis, ni botox, es cuestión de cabeza. Muchos ex compañeros de clase mios tienen un aspecto lamentable porque al empezar a compaginar vida y trabajo, gana el sofá. Y también hay mucha que pasa de desmaquillarse y eso a la larga no perdona...

Wed* dijo...

Y lo de los ex pero que tu es un "YO GANO" bien grande... jajajajajajaja

Miss Gwilt dijo...

¿Nunca os han pillado en una "reunión de antiguos alumnos"?

Hacer una panorámica y pedir una copa, da igual el contenido, algo de cristal para hundir la cara y ocultar la CHIJJJ (calidad-humana- inexistente-ja-ja-ja): todo uno.

ELEGANCIA EN VERTICAL dijo...

Tanto la belleza física como la intelectual hay que cultivarlas. La primera puede acabarse y la segunda no comenzar nunca.

Sobre la primera,ya decía Coco Chanel que a partir de los 40 una mujer era responsable de su rostro; y un hombre añado yo y lo extiendo a todas las partes del cuerpo. Y me adelanto en la edad; se nota mucho antes, no sólo si te estás cuidando sino también si lo has hecho desde temprana edad -cuestión de buenas costumbres y constancia; yo ya llegué a la Universidad con ese tipo de conocimientos-.

Lo del ex no me ha sucedido; de hecho, mantengo contacto por Facebook con mi primer novio de los 15 años -si se puede llamar novio- y ambos estamos más guapos que entonces. Maldita adolescencia...

Me ahorraré el chiste fácil y vulgar de tu conocida con más éxito que los Chichos ;)

¡Ah! Y no eres mala, Wed*, eres mujer :)

Un abrazo.

Zepequeña dijo...

Cuantas verdades. Si le sumamos al tema de la observacion la miopia estabilizada las orcas hasta pueden parecer asesinas.

Hay veces que la vanidad me puede pero es cierto que las ultimas veces en las que me he encontrado con gente que hacia mil años que no veia, he observado que han envejecido de pena. Pero de pena, pena. Yo que era el patito feo, hasta que me encontre el talle y descubri las lentillas... ¡Genial! Ahora, estoy reconciliada conmigo misma.

Un abrazo,

Zepequeña.

Wed* dijo...

Miss G, yo a mis antiguos compañeros le sigo siguiendo (que redundante) la pista, y se empiezana ver incipientes calvas, barrigas y chicas mu' dejas... jaja


Aranzazu, las chicas a veces somos unas arpias... Yo deje de pensar que te puedes llevar con un ex... a un ex, ni agua, pero eso es caso a parte.

Zepe, me pasa igual que a ti, igual, igual... jaja

Leonor de Parma dijo...

Querida, de momento soy anti cirugia estética, anti botox, y anti gilipolleces de este estilo.
El futuro está por ver, pero casi te aseguro que no voy a pasar por ahí.

 

Me leen...