Va de tiendas: Stella McCartney


Tengo una relación de amor/odio con Stella McCartney. Por una parte la considero la diseñadora más sobrevalorada hasta la llegada de Alexander Wang, con cero de talente y buenos padrinos (el primero su padre sir Paul). Es uno de esos diseñadores que suplen su falta de técnica en el patronaje añadiendo absurdos volúmenes a sus prendas. No tiene ninguna colección buena por completo, salvo aquellas de Chloé de finales de los 90, que claramente no salían de su mente.



Aún así en todos sus desfiles, sobre todo desde que colaboró un HisMajestic hasta la actualidad, siempre mete alguna prenda que me fascina y que se convierte en una de mis favoritas de la temporada. Este invierno ha sido el abrigo camel sin botones, inspirado más que evidente en lo que empezó a hacer Phoebe Pilo en Celine un par de temporadas antes, pero aún así de mi cabeza no desaparece.

Si tuviera que quedarme con una colección suya, sería la del verano de 2008; llena de flores y de blancos vestido etéreos, de nuevo más parecido a Chloé que otra cosa. Recuerdo que en el año 2009 tuvieron un Yoox uno de aquellos vestidos, y yo espere pacientemente a que bajara de precio, hasta que bajo tanto que me lo quitaron, pero que ¡oh milagro! a los quince días lo devolvieron y fue mío. Es una de las estrellas de mi armario.


El verano pasado pase una semana en Londres. En teoría la excusa fue visitar a Pocoyo pero como ella trabajaba por la mañana, yo me pateaba rincones de Londres que no conocía. Una de aquellas mañanas, paseaba por Mayfair y me llamó la atención que en un par de puestos de flores había una marquesina anunciando “Stella McCartney” en el 30 de Bruton Street, asi que dirigí por curiosidad hasta allí, con la esperanza de su ropa interior rebajada a precios Woman Secret’s (si realmente tiene algo bonito esta señorita de su papá, es su ropa interior) y me encontré con la tienda más bonita de cuantas hay en Londres. La tienda de Stella McCartney en Londres es su flagship store y fue la primera en ser inaugurada.
Creo que arriba del todo está su estudio, pero no estoy segura. El edificio en el que se encuentra es entero suyo y el interiorismo corre a cargo de Universal Design Studio. Este estudio de arquitectura no se encarga de todas sus tiendas, ya que las últimas abiertas en Las Vegas y Milán han sido diseñadas por el estudio APA. A destacar en ella la escalera, el jardín interior y el “tocador” donde se expone la ropa interior y la línea de baño. Me pareció muy divertido el papel pintado de los probadores, que son mariposas.

La tienda está decorada en tonos morados con toques fucsia, ahora no es nada novedosa pero imagino que en el año 2004 cuando fue inaugurada se desmarcó del resto de tiendas ya que de aquellas se llevaba las tiendas diáfanas donde no se veía ni una prenda de ropa salvo un jersey en una balda, unos zapatos en un poyete, y una abrigo en una percha. Todo muy blanco, luminoso y frio.
No me compré nada porque aunque era época de rebajas, todo era o carísimo o no era mi talla, pero si se va a Londres con tiempo o simplemente se pasa por enfrente de la tienda, merece la pena entrar, no por las prendas que se venden si no por el interiorismo.

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