ESTHER CAÑADAS

El número de Septiembre de Vogue Italia  es un libro de 884 páginas donde además de un editorial para enmarcar de Peter Lindbergh con Maria Carla Boscono, con  fotos de esas que ponen la piel de gallina y un nudo en el estómago, hay un repaso de las mujeres que han marcado el rumbo de Vogue Italia y en extensión de la moda estos 50 años y pequeños archivos de los fotógrafos que lo han hecho posible los últimos 20.

Sólo aparecen dos españolas, Naty Abascal dentro de los perfiles de mujeres inspiradoras para la moda y Esther Cañadas como modelo, dentro del archivo de Lindbergh y del de Helmut Newton en fotografías de 1998, vestida de Laurel y McQueen.

Hace unos días reflexionaba sobre lo poco considerada que ha estado Esther Cañadas donde se ha dado más importancia a con quien salía o entraba que a su carrera y es que hay modelos de su época reconvertidas en madres amantísimas y socialites estupendísimas que parecen tener más bagaje que ella y simplemente tienen más exposición nacional y si, hablo de la presentadora de “Sólo Moda”,  cuando en términos netos quizás haya sido de las tres modelos españolas más importantes de todos los tiempos, con editoriales en todas la cabeceras importantes, presencia en todos los desfiles de finales de los 90 de Chloé a Givenchy y campañas para firmas más que importantes entre las que destaca por encima de todo los casi diez años que fue imagen de una u otra manera de Donna Karan.

Se retiró hace cinco años y no le hace falta peregrinar por fiestas para recordar lo que ha hecho que ha sido porque ya está Vogue Italia para recordarlo sin que ella lo haya pedido.




 

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