Fair Play


Servidora ha sido acusada por lo largo y ancho de la red de tener abandonada esta su casa. Y es verdad. Y es que servidora está cansada, no de la red que cada día es más interesante, sino de los blogs de moda. Ganas me da de hacer un Lucio Chiné y no volver a escribir nunca o de hacer un Madonna y reinventarme.

Hay días en los que me levanto y me entran ganas de hablar aquí de la prima, de la familia de la prima y de lo que yo pienso de ella pero perdería seguidores (o no). Hay otros días como hoy que me entran ganas de hablar de la buena educación de algunos deportistas como Bolt, parando la entrevista para respetar el momento de una compañera de otro país, el momento de sus honores, himno sonando bandera subiendo, o el de Sandra Izbasa que ayer en la entrega de medallas en salto, siendo ella la ganadora felicitó a sus rivales desde abajo antes de subir al pódium a recibir sus laureles dando una cura de humildad a la estadounidense y el rebote mayúsculo que llevaba en el cuerpo. Esto lo digo yo, que como ustedes saben no podría ser deportista de alto nivel, no por cualidades físicas que me sobran (ejem…, ¡Ja, ja, ja!)  sino porque el concepto Fair Play no va con mi carácter y soy capaz de pasarme insultando al rival un partido de tenis entero y #sufriendocomolasrusas. Y mira que antes de cada competición me mentalizo que no es más que un juego y que desde luego yo ni gano ni pierdo nada, pero luego me meto en el juego (en el que sea, igual me da una final de tenis, que unas pruebas clasificatorias de piragüismo que la final de lanzamiento de martillo) y me sale la McEnroe que llevo dentro y me convierto en una maleducada de tomo y lomo en la intimidad de mi salón, y descargo endorfinas y tensión por la prima y sus amigas. Y relajada que me quedo oiga.

En el fondo tengo muchas cosas que contar porque a mi,  140 caracteres me dan para poco, que soy de entrada larga y lengua afilada. Y eso que tengo temas. Podría hablarles de mi obra que empecé en un piso de alquiler y desde entonces no he parado, del negocio, de lo duro que es ser empresario y que el mundo piense que cagas billetes pero en el fondo cobras menos que tu trabajadora por cuenta ajena, de que quiero muchomuchomucho un vestido de Jil Sander de 2800 euros (por si alguien quiere regalármelo, prometo posar con él), de que he empezado la operación bikini 2013 porque a esta no llego, de los hoteles de Croacia, incluso de mi familia política. De las chorradas de mi padre (que es un filosofo urbano) y de porque en las bodas no se sirve ya comida. Pero con el transcurrir del día mi verbo se relaja y al enfrentarme al folio en blanco (de Word) el tema ha perdido su gracia. Las modas pasan el estilo perdura y ya ni eso.

9 comentarios:

Madi dijo...

Me mondo y me parto. Doy fe de que esa cazallera que llevas dentro salía ya cuando todavía enfundabas vestidos de Ágatha Ruiz de la Prada y zapatos Camper con 8 años. Nena, tú vales mucho, escribe sobre lo que te salga del higo, es igual o más interesante. Muakas

Lucía Be dijo...

No te líes. Lo importante es volver, y tú lo has hecho. A mí me da igual que hables sobre la reforma del baño, el vestido de Jill Sander o tu suegra, el caso es que siempre acabas mezclándolo todo con la moda y con las risas y en fin, que da gustico leerte. Y no te creas, yo lloré con el tercer puesto de la rusa y primero de la rumana. Y la mare con la furia de la yankee!!!! No quisiera encontrármela en una calleja oscura.

Pues eso, bienvenida y que sea el primero de más muchos más, que en agosto muchos seguimos atentos a tu pantalla ;)

Sinprisa dijo...

Somos hermanas (vale, sí, yo soy la mayor, mucho mayor) separadas al nacer. Porque lo que has escrito está casi entero en mi cabeza.

De la noche del domingo me quedé con esas dos imágenes: la educación de la saltadora saludando a sus rivales y la educación de un ser prodigioso (¿tú sabes lo que es correr 10 metros en un segundo??? pues eso) ante el símbolo de un país que ni siquiera era el suyo (y aunque intento no pensar en política porque sale lo peor de mi, me viene a la cabeza la imagen de nuestro ex-presidente, que no quiso levantarse ante la bandera de ese mismo país. y no, no me vale la excusa de la guerra, que fue un insulto a toda una nación).

¿Ves?, enseguida me enervo. Yo tampoco serviría de deportista, no tengo caracter. Tengo mala leche en general y mal perder en particular.

En cuanto a lo de la empresa. pues sí, ahora corren malos tiempos, pero estás empezando y te queda mucha vida por delante para decidir cómo quieres que sea. O cambiar de rumbo si se tercia.

ELEGANCIA EN VERTICAL dijo...

A mí me alegra tu vuelta, porque, como bien sabes, me encanta tu prosa.

Como todas llevamos una cotilla dentro, la mía sale y quiere saber cómo van esas obras con parqué y puertas blancas :) Yo compecé mis obras ayer y me siento solidaria.

Un abrazo, Wed*

Wed* dijo...

AINS QUE MAJAS SOIS TODAS!!!! GRACIAS, GRACIAS.

No lo merezco.

Cristina dijo...

Buenos días, me acabo de dar cuenta que soy muy moderna, yo también he hecho un Lucio Chiné, salvando las distancias con el maestro que yo solo era una EB sin ambiciones jajajaja.

140 caracteres son escasos, pero hay que ver lo terapéuticos que resultan.

En fin querida, escriba, escriba usted de lo que le venga bien, que siempre se reciben con ganas sus reflexiones, y deje que la “juligan” que lleva dentro enseñe la patita de vez en cuando no la esconda en los vestidos de Chloé

Ale me voy al patio de vecinas-chic a ver que se cuece a estar horas.

Por cierto se sabe algo de sus muebles? Si le consuela, lo de en casa del herrero cuchillo de palo, tuve una mesa de terraza cutre 4 meses hasta que por fin llego mi mesa italiana ;)

Wed* dijo...

Los tengo ya todos Crisus!!! soy muy feliz

Diario de la Novia dijo...

Eres una crack y me encanta leerte! Nunca hay que escribir por obligación, sino cuando realmente te apetezca.Yo he estado casi 4 meses sin escribir en mi cursi blog porque tampoco tenia mucho que decir, y también estuve a punto se hacer un #luciochine, pero este mundillo se acaba echando de menos.

Aquí o en twitter ya sabes donde estoy! Que somos medio cuñadas por parte de MIR (yo me entiendo).

Muackss!!

Holly Golightly dijo...

Las bodas, Wed, un mundo paralelo.

 

Me leen...