Los trajes de Miuccia




Hace unas semana decía Joana Bonet, ex directora de Marie Claire España, en el programa de Julia Otero que el traje de chaqueta estaba muerto desde hace muchas temporadas porque salvo en algunos reductos del ámbito laboral, en esta sociedad que no quiere envejecer donde los cuarenta son los nuevos veinte y los sesenta los nuevos cuarenta, te pone años. Y va Prada y se marca una colección para el otoño/invierno 2015 donde la mitad de las salidas son trajes de chaqueta. Y todos aplaudimos: critica, editores y público fiel. Como cada seis meses desde hace años con la señora Prada. Unas veces los aplausos son más unánimes, como esta y otras un si-pero-no, que reflexionado en el tiempo termina siendo un si en portadas y editoriales.

Esta misma semana, prensa especializada en economía de moda publicaba que a pesar de ser las colecciones de Prada las más elogiadas y seguir siendo consideradas desde hace más de una década como las más influyentes y modernas (dentro de ese modernismo feo e intelectual que tanto gusta a Miuccia y sus seguidores) esto no se traducía ni en números, ni en conexión con el público más joven. En el lado contrario, está el Saint Laurent de Slimane criticado por prensa y parte del público como demasiado comercial, fácil y parecido a Top Shop en cantidades de cuatro cifras, pero que ha aumentado las ventas, el deseo y ha conseguido captar al público más joven que se lo puede pagar y no perder el que ya tenía. 

En base a esto se podría pensar que lo que pasa es que la señora Prada en el fondo, no lo sabe hace. O si porque se nota que el equipo de diseño y marketing de Prada ha ideado esta colección con los números en la mano. La clienta habitual de Prada no se sentirá defraudada porque la colección sigue teniendo ese aura feaperobonita y poco comprensible que hay que mirar con lupa para darse cuenta de lo maravillosa que es, pero los colores que han usado llegan a la calienta joven que sigue y comparte pines y boards de bonitismos y cosas cuquis en Pinterest. Sin contar que la bisutería se acerca mucho a lo que llevan años haciendo en Miu Miu y que también se vende porque es un producto gancho aspiracional.



Ojalá tener el dinero y el trabajo que me permitiera llevar trajes pantalón color melocotón de doble botonadura y pantalón tobillero con un jersey rosa palo y bisuta de cristal en las solapas, pero ya doy yo bastante el cante con mi falda toile de jouy de linea A de Carven. Porque por mucho que se empeñe Miuccia Prada en menor medida y el nuevo Gucci de forma más evidente, Margot Tenenbaum, es sólo una musa para una minoría, el pueblo quiere romper internet como lo hizo Irina en la fiesta de Vanity Fair. Vulgar pero deseada y estar siempre en la veintena. Las trajes no venden, Slimane si. Ojalá te salga la jugada Miu, a mi me parece brillante pero una vez dije que Slimane no vendería su Bershka de lujo y ahi lo tienes.








Las fotos son de @patmcgrathreal responsable del look.

2 comentarios:

Kokurox dijo...

Hola chata, la colección de Prada me encanto a pesar de ser un tanto miu miu maleni, quien sabe como le vaya en ventas porque al parecer mientras más fácil sea encontrar un clon en el Zara mas rápido se vende. El otro día en las revistas viejas me compre el Bazaar donde viene la editorial de tu foto de portada y me acorde de ti.

Besos.

Raquel P. Le dijo...

para mi es una cole maleni a más no poder. Y odio los trajes de chaqueta, es lo que durante años he tenido que soportar en mi curro. Bendita sea esta época de relajo en el dress code

 

Me leen...