CATETOS, PALETOS Y EL PARRUS DE CARLA BRUNI






Leyendo el terrorífico artículo sobre Putín que publica Vanity Fair este mes, mi teoría sobre que en realidad ponemos los gobiernos en manos de catetos mediocres con ínfulas de superhéroes se ve corroborada.
No voy a hacer un resumen biográfico de un ser que me produce repulsión. No lo merece. El país más grande del mundo está en manos de un hombre de metro sesenta y cinco que llegó a la KGB de rebote, a la vicealcaldía de San Petersburgo de rebote, consiguió doctorarse de rebote y vivir en el Kremlin también de rebote. Los hay con suerte. Tras leer el reportaje de Vanity, a mi mente se asoma el nombre de Hitler… terribles paralelismos. Dos mindundis mediocres que pasan sus años de juventud sin pena ni gloria, que no consiguen destacar. Seres marginados a los que la sociedad desecha. Con ansias de poder, de gloria, de venganza. Sobre todo de venganza. Humanoides fríos, sin empatía, sin emoción. Acomplejados que un buen día se levantan y consiguen encandilar masas que piden cambios.
El martes día cuatro, es lo que ha comenzado a llamarse, el día del cambio. Obama o McCain. McCain u Obama. Esta elección parece importar más a los europeos que a los propios americanos.

McCain es un cateto de pueblo. Rico por poderes (la rica es su esposa, la rubia del moño tirante y sus De la Renta fabulosos). Un fanfarrón capaz de degradar a su mujer en público. Un retrogrado. Un abuelito que debería dedicarse a jugar a la guerra en su rancho y no en países que desconoce su situación geográfica aproximada.
Obama tampoco me convence. Si bien no tiene cara de mala persona, si la comparte de cateto. No de pueblo sino de ciudad. Le falta empaque. Le falta pasado. Dicen que es la ausencia de pasado lo que juega a su favor. No lo creo. Un salido de la nada. Un medio formaó con suerte.
Yo era pro Hillari. Hillari no es una mediocre, no es una cateta (aunque los De la Renta, le sienten de pena). Es una mujer que los tiene bien puestos. Con mucho pasado. Con mucha formación. Ya paso ocho años en la Casa Blanca. En la sombra. En Hillariworld, que era como se llamaba su despacho. Tiene calle. Está viajada. No es buena. Ella es, al igual que Pallín, un pitbull, pero no se esconde tras carmín rojo.
Desde que Hillari se unió obligadamente al “Yes we can”, mi fanatismo se ha tornado hacía los segundones de todo este circo. A saber: la esposa de McCain que es la que suelta la gallina para tener a su marido ocupado y ella dedicarse a “sus cosas” (cada uno que piense lo que quiera); toda la familia de Obama, desde la abuela hawaiana a la keniata pasando por la tía sin papeles que vive en Boston. Las dobles porno de la Pallin y la hija de esta última embarazada a los 17 de uno que se define en su myspace como “redneck”. De este muchacho en cuestión, me declaro fan; se proclama paleto (que lo es, como su suegra, como McCain, como Bush y como Obama) y deja preñada a la hija de la Pitbull en medio de una dura campaña electoral (se ve que a Alaska, y más a ciertas familias, los condones no llegan), así que le plantan un traje (el primero que se pone en toda su vida, se nota) lo sueltan a un escenario para que abuelo McCain le de palmaditas en la espalda y coja de la mano a su futura, con la que se casara tras el alumbramiento. Y sin rechistar. Y con una sonrisa. A veces la realidad supera a la ficción.
Pero no solo hay paletos en América. Mi paleto favorito desde hace año y medio, es Nicolás Sarkozy. Más preocupado por encontrar unas alzas que le acerquen al metro ochenta de su santa, que de la crisis que amenaza con tambalear los cimientos de la vieja Europa. En las últimas elecciones francesas, la verdad es que yo no era nada de Segolene Royal (porque es otra mediocre con ínfulas) era más de Sarkozy, pero no por él, sino por Cecilia, que me parecía fascinante, con sus Prada y sus desplantes al resto de primeras damas (recordemos que dejó con el té en los labios a Laura Bush, porque tenía jaqueca, una gran versión del “Cariño, esta noche no”).
Después el terremoto de la separación y los amantes y los hijos de parecido compartido con los royalties monegascos y de repente, cuando menos lo esperábamos, la Bruni, como artista invitada que viene para quedarse. Autoproclamada “zorra” hace años, sedienta de poder, se pasea con “el enano” por medio mundo, melena al viento, hijo en hombros. Cambia el tacón por la bailarina y a Jane Birkin por Jaquie O. Tremenda aburrida se ha vuelto la Bruni. Esta que apoya al presi en la ONU, y reverencía a su graciosa majestad, es aburrida hasta cotas nunca antes vistas. A mi me gustaba la Bruni que se trajinaba a Jaguer ante los ojos de la Hall, la que se vuelve bohemia guitarra en mano enamoradísima de Raphël, la que posa parrus al aire, porque le sale del mismo.Pero la que tuvo, retuvo, y ahora el diablo ya no viste Prada, sino Dior.
Podría seguir cosiendo trajes a puñaladas a cada uno de los actuales líderes (ingleses e italianos para otro día, por favor). Reiterativo. Mediocre, cateto y paleto hasta el infinito.
Todo me hace anhelar los 80’s y 90’s con sus Felipe González, John Mayor, Francois Mitterrand e incluso la Tacher. Hombres y mujeres con empaque, que inspiraban confianza.
Confianza lo necesita el mundo a las puertas de esta crisis, y no historias propias de reallity. El “Big Brother” nos observa.

8 comentarios:

Holly Golightly dijo...

Carla molaba.

Carla molaba cuando sacaba la cabeza en cuanto veía a un fotógrafo, cuando miraba a las gradas cuando desfilaba por la pasarela, cuando le preguntaba a Lagerfeld que porqué no la vestía d enovia y el otro la dice riéndose que porque no tiene cara de virgen y cuando besaba en los morros (no hay otra palabra) a Gaultier que la adoraba.

A mi Carlita me gustaba, me gusta, de hecho. Ahora está tonta, se cree Jackie y la ves desviviendose por el flash como siempre.

Pero bueno...

Carla tenía clase y eso se nota. Y se sigue notando. ;)

Un beso

P.D.Cuentanos lo que nos ibas a contar y no nos has contado, anda

Vitote dijo...

Yo siempre he sido de Ralph Nader, al pobre se le conoce poco por aquí, por culpa del sistema bipartidista. Nader tampoco ganaría un premio a la elegancia( de los míos, ya sabes camisa a cuadros y botas Chiruca) y es demasiado izquierdoso para los USA, pero es el único que parece sincero y limpio. No tiene detrás a ninguna multinacional financiándole.

Hilary apesta como apestó Bill. Obama y McCain son paletos, sí, pero no todo el mundo en los USA es neoyorkino o angelino, la mayoría son paletos de Arkansas o Wyoming, con lo que representan bastante bien al estándar americano.

Bueno dejo de hablar de política que me enzarzo.

A cuidarse

Wednesday dijo...

- Holly, Carla molaba precisamente porque no era autentica, y lo decia. Hoy soy la reina de las virgenes y mañana la de las putas. Hacía (y hace) lo que le sale del mismo parrus. Ahora aburre.
A ti, te tontaría lo que quiero contar, no me importa que lo sepas... jaja.

- Vitote. En ello el quiz, creo que america está llena de catetos y al final son ellos los que eligen. No es el cosmos de NY quien dirige el mundo, sino el granjero de Arkansas que creo que España está al sur de Mexico y no sabe que en Brasil, también hay negros...

Señor Quinquillero dijo...

Te ha quedado un post fantástico, de verdad, increíble.


Yo era muy de Hilary, pero mucho. Y gracias por el premio :)


En estas elecciones a mí me tienen fascinado las secundarias, la mujer de McCain que es un extra total de Mujeres Desesperadas y la Palin que es como un loca paleta apocalíptica con una familia de lo más extraña. Me encanta.

Wednesday dijo...

Yo a Palin, le hacía un really, de verdad. A veces pienso que en realidad es una actriz, es que no puede ser real, no puede! jaja

Di dijo...

¿Sabes que a Palin le han hecho una broma telefónica con un Sarkozy falso y lo ha invitado a cazar?

A mi es que los políticos con pistolas me dan miedito. Y si fueron Miss Alaska más aún

Wednesday dijo...

Si, muy fuerte, a cazar crias de foca!!!!!!!!!!!!!!!!!!! y la tipa aceptó!!!!!!!!!!!!
Lo que yo digo...PALETA

Strauten dijo...

No estoy de acuerdo en lo que hablas de Putin. Parece que los de la revista han podido convencerte sin argumentos.

Sé que contradecir resulta molesto, pero quizás leyendo más sobre putin (no en vanity fair) puedas aprender más sobre Putin y verás que su popularidad no es porque se crea superhéroe.

De todas formas, me gustó tu artículo.

 

Me leen...